La cuarta producción musical de Los Hombres Calientes del año 2003, grabada en el 2002 para el sello Basin Street Records, es literalmente un viaje musical al alma de la música afrocaribeña, grabado directamente en cuatro escenarios del caribe: Haití, Trinidad, Cuba y New Orleans, un viaje de Bill Summers e Irvin Mayfield que inició sin un itinerario definido y sin contactos previos con músicos.