Para el año 1978 el arreglista, flautista, pianista y saxofonista
Bobby Rodriguez, lanzaba su tercer trabajo discográfico, llamado Latin from
Manhattan para el sello Vaya Records, para esa época ya propiedad de Fania
Records, y dentro de los nueve cortes musicales hay uno que tendría sus orígenes
en tierras brasileras, un disco de total tristeza y angustia existencial. El
título del álbum “Latin from Manhattan” que también sería el nombre del primer
disco del lado A de este LP, viene de un
disco compuesto por Harry Warren y Al Dubin y que lo interpretaría la Ozzie Nelson
Orchestra en 1935 llamado “She’s latin from Manhattan”.