LLOVER SOBRE MOJADO


Hoy en la tarde, después de arar el porvenir, escuché en la radio nuevamente este disco, el cual nunca había detallado en toda su magnitud por estar yo algo alejado de la salsa monga, y por haberme apegado más a la versión original, sencilla y gloriosa, de su compositor Silvio Rodríguez, quien en 1984 lo grabó en la Habana para el trabajo Tríptico (Volumen dos).

Pero como pocas veces sucede, la versión de Rubby Haddock no fue un simple copy-paste más algo de clave salsosa tipo Eddie Santiago; este trombonista nacido en Manhattan de padres boricuas, logra elevar este tema a la misma altura de su compositor desde su comienzo, con un bajo que domina y envuelve el disco desde los primeros segundos y un sintetizador a manera de violín que le da un ambiente nostálgico; irrumpiendo luego la voz limpia y aguda de Pedro Arroyo, como agradeciéndole a la vida por los buenos recuerdos que siempre nos acompañan, y finalmente los metales que se sienten a través del disco con fuerza y armonía con unos excelentes arreglos, que al final se mezclan en un lamento musical con la voz de Pedro. Cae bien y no desentonan los ajustes hechos a la letra, y los pregones bien pensados…. Y así termina el día que relato con un batir de ala en la ceniza, mañana volverá con nuevo impacto el sol que me da vida y me la quita